6 características de un BUEN entrenador de baloncesto
Parte del éxito de cualquier deporte en equipo reside en la dirección de este. A veces el papel de los entrenadores queda en la sombra, relegado a un segundo plano, pero, entre nosotros, es fundamental para la coordinación y el desempeño del grupo en su conjunto.
Esto queda fielmente retratado en una docu-serie que ha sacado recientemente Netflix llamada “Cuadernos de Entrenador”, la cual os recomiendo. No está centrada exclusivamente en el baloncesto, cosa que hace apreciar el papel del entrenador en diferentes disciplinas (no todas de equipo, por cierto.)
Existe cierta discrepancia respecto a temas como el grado de permisividad o dureza, implicación personal o trabajo psicológico para con los jugadores.
En el artículo de hoy os voy a dar mi visión de más de 20 años de experiencia como entrenador profesional de baloncesto. Espero que os sirva de refuerzo en vuestro camino.
Con más de 20 años de experiencia en la dirección y gestión deportiva de clubes, he pasado por el F.C. Barcelona, Joventut de Badalona, Femení Sant Adrià, Basket Almeda y C.B. Cornellà, entre otros.
Mentalidad de entrenador: ideas clave
El crecimiento como entrenador pasa por escuchar y compartir.
Creer que lo sabemos todo es otro error que se comete en la élite de un deporte o en su ámbito más profesional, pero la verdad es que en cualquier momento y desde cualquier perspectiva se puede aprender algo nuevo.
Es importante no infravalorar la opinión de nadie ya que cierto matiz que habíamos pasado por alto puede ser la mecha que encienda una nueva idea.
Conocer mi DAFO (Debilidades/Amenazas/Fortalezas/Oportunidades), para potenciar mis virtudes y trabajar mis carencias.
Analiza en qué eres bueno y malo y qué te puede dar un retorno más positivo (o negativo si lo descuidas).
El trabajo personal reflexivo puede ser la llave para desbloquear un potencial oculto o para iniciar el trabajo en cierta debilidad que detectamos en nuestro desempeño como entrenadores. Las críticas constructivas son el pilar de una versión mejorada de ti mismo.
Cabe recordar que una crítica para ser considerada constructiva ha de nacer del amor, la observación y la objetividad siempre dirigida a una mejoría.
Ser crítico con uno mismo, para que ello nos motive a mejorar.
La autoexigencia va estrechamente ligada al éxito. El conformismo en cambio, es el peor enemigo de una carrera como entrenador al más alto nivel. Es por ello que has de mentalizarte que en ciertos momentos debes sacar fuerzas para seguir adelante cuando la situación se vuelva adversa, y siempre tener presente por qué empezaste y cuál es tu objetivo final. El camino no va a ser lineal, has de estar preparado/a.
No olvidar las malas experiencias, aprender de ellas estas son las que nos enseñan el camino.
Como acabamos de hablar, tu camino hacia el éxito no va a ser llano. Pero conviene recordar que los errores, los baches y las desilusiones pueden ser el mayor de tus refuerzos.
La vida está hecha de experiencias y es de las más duras de las que los humanos, a lo largo de la historia, han sacado los aprendizajes para alzarse con el éxito.
Siempre es demasiado pronto para rendirse.
Saber escuchar
Parece fácil de decir, pero no lo es tanto de llevar a cabo. La mayoría de gente, y más en entornos de estrés o competitivos, oye pero no escucha.
Es importante practicar la escucha activa, y también como entrenadores hacerlo de manera bidireccional. Está bien exigirles a nuestros jugadores, pero mejor está predicar con el ejemplo.
Observar el momento
Igual que la escucha es importante, la observación activa también. En el ritmo de vida que llevamos actualmente, es fácil pasar por alto detalles cargados de información y valor, se llama estar en piloto automático. Hemos de aprender a abstraernos de él y apagarlo. Aprender, valorar, apreciar y disfrutar del momento presente nos ayudarán a mejorar como entrenadores.
Como ser mejor entrenador de baloncesto
- Respeto a los compañeros entrenadores, al final ser entrenador es un aprendizaje constante y nunca se sabe lo suficiente. Por ello es importante nutrirse al máximo desde otros ángulos, socializar e intercambiar opiniones y estudiar otras metodologías que veas ahí fuera.
- Conocer tu matriz DAFO, de la que hemos hablado antes, es primordial para potenciar tus virtudes y trabajar las carencias.
- Un entrenador poco empático no puede conectar tan bien con sus jugadores y crear un vínculo frío, basado en el miedo y no el respeto. En cambio otro entrenador demasiado despreocupado y jugarreta puede confundir a sus jugadores y alejarles de los objetivos competitivos del equipo.
- Hay que decir que estos aspectos del carácter del coach han de tener teniendo en cuenta el entorno competitivo, el nivel del equipo y los jugadores, la edad de sus integrantes y en general el contexto del equipo. Alinear los valores individuales del entrenador con los colectivos es fundamental para desarrollar al máximo las capacidades de un entrenador. Si no es así, la mejor salida es buscar otro grupo al que entrenar.
Un consejo final que me gusta para el baloncesto
La vida es un 10% lo que nos ocurre, y un 90% cómo reaccionamos a ello.